Mindfulnes en Educación


- La evidencia científica que avala los beneficios de las aplicaciones de Mindfulness, con el impulso de áreas como la Neurociencia, ha generado una creciente expansión en el ámbito educativo en nuestro país, y desde hace años en otros países como Inglaterra o EEUU.
- Esta expansión se ha visto reflejada por la inclusión de Mindfulness como áreas propias en, entre otras, la Universidad de Massachusetts, la Universidad de Harvard o la Universidad de Oxford.
- Cada vez es mayor la presencia de prácticas de mindfulness en las aulas, introducidas por educadores que han recibido entrenamiento y a través de su propia práctica.
BENEFICIOS Y EVIDENCIA CIENTÍFICA
- Mejoras del bienestar físico y psicológico
- Reduce el estrés, el burnout y la ansiedad
- Favorece la regulación emocional y la resiliencia
- Mejora de las habilidades atencionales, con un aumento de la concentración, el enfoque, el procesamiento de la información, impactando todo ello en el rendimiento académico.
- Favorece un mayor disfrute del momento presente, tanto en el ambiente escolar, profesional como en la vida cotidiana.
- Mejora de las relaciones y la comunicación, aumento de la empatía y la convivencia en el aula, promoviendo un ambiente más calmado, la reducción de conflictos, la mejora del trabajo en equipo y la cohesión.
- Aumento de la creatividad
Puedes consultar más sobre Ciencia y Mindfulness en este enlace Investigación científica y Mindfulness
El cultivo de mindfulness en Educación se dirige a:
- entrenar la atención y concentración
- promover la regulación emocional
- promover la salud y el bienestar
- reducir el estrés, el «burnout» y la ansiedad
- aumentar la capacidad de afrontar y traer más calma a momentos de conflictos o tensión, o ante situaciones difíciles concretas
- gestionar la relación con las circunstancias y preocupaciones de la vida cotidiana, promoviendo una mayor serenidad y calma, y un mayor disfrute del momento presente
- aumentar la comunicación y cohesión
- aumentar la empatía y la conexión
- Si los programas formativos se dirigen a educadores y equipos, sus beneficios llegan al alumnado a través de su propia experiencia en primera persona.
«Sólo un educador consciente puede educar de forma consciente.
Un educador consciente estará atento, tranquilo, relajado, en paz consigo mismo y con los demás. A través de su mera presencia encarnará cualidades y actitudes como la paciencia, la confianza, el respeto y la amabilidad. Será un modelo para sus alumn@s y los motivará a que desarrollen éstas y otras cualidades, actitudes y competencias. Estará a disposición de ayudar a sus alumn@s a que generen su propio autoconocimiento y habilidades de mindfulness.»
Mañas, I., Franco, C., Gil, M. y Gil, C. (2014): «Educación consciente: mindfulness (atención plena) en el ámbito educativo. Educadores conscientes formando a seres humanos conscientes»


