«Dice una antigua máxima»…
«Dice una antigua máxima que la consciencia es como un vaso de agua. Si echas un recipiente de sal en un recipiente pequeño,, por ejemplo, en una taza de café, el agua sin duda estará demasiado salada para beberla. Pero si el recipiente es mucho más grande -capaz de contener muchos litros de agua-, la misma cantidad de sal, vertida en esa gran cantidad de líquido, saldrá bien. La misma agua, la misma sal; basta cambiar la proporción para que la experiencia sea completamente distinta.
La consciencia se comporta de la misma forma. Cuando aprendemos a cultivar la capacidad de ser conscientes, la calidad de nuestra vida y la fuerza de nuestra mente aumentan»….
Siegel, D. (2020). Consciente. Ciencia y práctica del mindfulness. Paidós, Barcelona.