La práctica de mindfulness es libertad
La libertad, más allá de pensamientos, prejuicios, opiniones…
No es el contenido de lo que pensamos lo que nos atrapa, sino la identificación con éste. Uno de los mecanismos de actuación de la práctica de la atención consciente -mindfulness- es la desidentificación del pensamiento. Los pensamientos nos ayudan en muchos momentos, si bien en otros muchos nos arrastran y perdemos la objetividad. Dejar de creer y quedarnos atrapad@s en todo lo que nos trae la mente, momento a momento, es libertad.
De ahí que la práctica de mindfulness no tiene que ver con pensar «en positivo» ni controlar los pensamientos de ningún modo… Si hay control, no es mindfulness… Esta es una práctica sencilla y amable, donde la esencia es la práctica diaria.
Cambiar la relación con los pensamientos, momento a momento, es libertad. Libertad de elección. Libertad de vivir más consciente, más allá de lo que señale a cada instante la voz incesante de pensamientos, prejuicios, opiniones, perspectivas, incluso ésta…
María José Garrido. Un 3 de septiembre de 2020